El Gobierno nacional confirmó que avanzará con la reglamentación del nuevo recibo de sueldo, en el marco de la reforma laboral introducida por la Ley 27.802, que modificó el artículo 140 de la Ley de Contrato de Trabajo (LCT).
El anuncio fue realizado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien anticipó que la reglamentación no solo definirá los modelos oficiales de recibos, sino que además introducirá un cambio estructural en la forma de presentar la información salarial.
Según explicó, el nuevo recibo dejará de construirse desde la remuneración bruta hacia el neto, como ocurre actualmente, y pasará a estructurarse desde el costo laboral total, reflejando de manera integral todos los componentes de la relación laboral.
El esquema que se establecerá será el siguiente:
Este rediseño implica un cambio conceptual profundo, ya que por primera vez el recibo exhibirá de manera explícita el costo total que el empleador asume por cada trabajador, modificando la lógica tradicional de lectura del salario.
La reglamentación también incluirá la definición de los campos obligatorios, la estructura del documento y los formatos oficiales, aspectos que hasta el momento no se encuentran normados y que resultan clave para su implementación en los sistemas de liquidación.
El punto de partida de esta transformación es la incorporación del inciso j) al artículo 140 de la LCT, que obliga a detallar en el recibo las contribuciones patronales y demás conceptos a cargo del empleador, incluyendo SIPA, PAMI, asignaciones familiares, Fondo Nacional de Empleo, ART, seguros y contribuciones convencionales, entre otros.
En ese marco, la reglamentación anunciada no solo operará como un complemento técnico de la ley, sino como el instrumento que definirá el nuevo estándar de documentación laboral, con impacto directo en la liquidación de haberes, los sistemas administrativos y la transparencia del costo laboral.
Hasta tanto se dicte la norma reglamentaria, no existe aún un modelo oficial obligatorio. Sin embargo, el anuncio del Gobierno marca con claridad el rumbo: el recibo de sueldo dejará de ser un instrumento centrado exclusivamente en el salario para convertirse en un documento que expone el costo integral de la relación laboral.